![]() |
teoría del enojo Podríamos decir que el ser humano se maneja con un registro de su yo, como lo relativo a sus pertenencias, todo lo que el ser humano considera como de su propio ambiente, lo llena con su propia energía (lo catectiza), y forma parte de sí. Cuando algún objeto externo al cuerpo puede tener una relación funcional con el mismo, se puede decir que forma parte del yo. Por ejemplo, si una persona maneja un auto, puede considerarse que el mismo es una extensión del propio cuerpo. Con esta forma de ver las cosas, no como externas, sino como pertenecientes al yo (tampoco deberían considerarse por esto internas) se explica fácilmente que las reacciones frente a la peligrosidad de perder alguna de esas relaciones funcionales, sean llenas de un tinte de violencia o retraimiento. Y el yo puede catectizar diferentes objetos, no sólo concretos y materiales por así llamarlos, sino objetos culturales y que simbolicen pertenencia e identificación. Esto último puede observarse en la rivalidad generada por pertenecer a una hinchada de un equipo de fútbol, donde ultrajar algún símbolo como una bandera o una camiseta, es disparador seguro de una reacción de enojo. En las parejas las reacciones de enojo son muy comunes. Lo que se comparte como poder y en lo que tiene que ver con las decisiones, puede generar reacciones de enojo.
|