pánico

Es una reacción desadaptada que se dispara en situaciones en las cuales la persona ve índices e otras situaciones en las cuales era necesario estar con altos niveles de atención y preparación de tipo muscular como para huir o atacar al objeto de miedo.

Puede desencadenarse pánico frente a un incendio, por el olor a quemado, si la persona ya ha sufrido consecuencias graves, por ejemplo quedarse atrapado en un automóvil mientras éste se va incendiando.

Las personas que han sido víctimas de torturas suelen tener episodios de pánico frente a índices de las situaciones en las que se han visto inmersos.

Un sólo índice puede tener capacidad de disparar la reacción de pánico, en dicha reacción se ven involucrados casi todos los órganos del organismo y la musculatura inclusive, pudiendo generar, para algunos la conducta de huída, como a otros la inmovilización total, la segregación de adrenalina es muy común y el aumento de las palpitaciones. También puede aparecer una gran transpiración o incluso orinarse o defecarse encima por este tipo de reacción.

Los temblores son típicos y aparecen como repetidas simbologías de este estado en revistas o en obras de teatro.

Sin embargo, a quienes los padecen no les resultan tan graciosos.

Así como en los casos de fobia, los que se inclinan por los psicofármacos tienen sus recetas y los psiquiatras también pueden tratar de reconstituir la normalidad a partir de vencer la situación que genera la reacción de pánico. 

Pero se encuentran con que no se trata de una situación determinada sino que aparecen cada vez más situaciones que tienen poder disparador de la reacción de pánico. 

Por lo que al  paciente le costará bastante tener que enfrentarse justamente con lo que le genera malestar y, para lo cual había recurrido a un profesional.