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casos clinicos Por una razón de privacidad y por el secreto profesional, los nombres de los pacientes han sido cambiados, su publicación tiene un sentido de practicidad didáctica y de demostración científica, en tanto sea válido para otras personas y para el avance de la investigación científica. Caso Florencio T. Florencio es un chico que viene a estudiar a buenos aires, pero ya ha intentado en distintas universidades y no lo ha logrado (tres veces) Su aspecto es de gran porte, parece un jugador de rugby. Su gordura no lo deja sentirse atractivo para con las chicas de su edad, sin embargo, luego de interactuar con él acerca de su forma de estudiar comienza a ver errores en su metodología. Implementando ciertos cambios en su manera de estudiar logra buenos resultados. Esto hace que en distintos grupos de estudio logre buenas relaciones con algunas chicas Una vez que viene a terapia se lo ve con una mirada radiante,algo cambiado. me comenta que está saliendo con alguien. Luego de haber ingresado a la facultad, pasaron más de siete meses, sus resultados han sido aceptablemente buenos, su pareja actual sigue con él. Su postura frente a la vida ha cambiado. Anteriormente los problemas lo superaban, ahora los pelea y puede ganar. Caso Emilio P. Emilio es un chico que tuvo un problema cuando era pequeño, su hermano era considerado mejor que él, su hermano muere, con lo cual la competencia por ser mejor queda cerrada, entonces se las arregló para llamar la atención cuando andaba en bicicleta se tiró debajo de un camión, quedando sus pies debajos de las ruedas el tiempo suficiente para que el peso del mismo haga lo suyo. Lo operaron, hicieron reconstitución de toda la superficie de sus pies. Tenía recomendado no jugar al fútbol. Pero su pasión pude más. Al jugar, como había desarrollado habilidades sociales, todos lo querían y le daban la pelota, pero nadie sabía que tenía este problema en los pies, por lo que cuando le pasaban la pelota casi nunca la alcanzaba, comenzaron a decirle "el muerto" porque no alcanzaba la pelota. Así es que viene a terapia, porque trata de ver cómo hacerle frente a la vida con este problema, no quiere dejar de jugar al fútbol, pero el arreglo de sus pies se estaba volviendo a romper... Caso Ramiro O. Ramiro es un chico flaco de buena apariencia, cuyos padres viven el un país de Europa, sin embargo, tiene una tía en EEUU a los que siente como cercanos familiarmente. Consulta porque dice que en Argentina la gente le resulta fría, se trata de una persona sumamente inteligente que logró sacarse un diez en el ingreso de una carrera universitaria. Mientras estaba en una consulta un amigo suyo lo llama para avisarle que su tía de EEUU había fallecido. Luego viene con el ánimo por el piso ya que era la persona en quien más se apoyaba. Dice tener problemas para encararse a una chica. Le comento algunas tretas para facilitar las cosas en ese sentido, como por ejemplo el hecho de tomarla de la mano, sin intentar nada a nivel de hablar sino tratando de hacerlo por medio del tacto. En esos días consigue ver a unas visitantes de Brasil, hace contacto con ella y ese mismo día se hacen pareja. Con el dinero que le enviaba su padre para vivir se va a Brasil en avión con su nueva novia. Al volver su padre le niega todo apoyo. Comienza una nueva vida. Caso Rodrigo R. Rodrigo es un chico que no puede aprobar las materias de la facultad, a pesar de que se levanta todos los días a las cinco de la mañana, cuando va a rendir le da mucho miedo la presencia del profesor y se bloquea. El profesor muchas veces ha contemplado la situación y lo ha dejado un rato sentado aparte hasta que se tranquilice. Pero siempre es igual, cuando le hacen preguntas no puede salir de su estado de bloqueo mental. Trabajamos sobre la imagen que él tiene de la facultad, de los profesores y del hecho de ser un profesional. Modelando esa imagen y corriéndola hacia algo más real y menos idealizado pudimos hacer que supere los miedos a rendir que tenía. Caso Esteban Q. Esteban era una persona que tenía ataques de violencia incontenible. En una ocasión mientras se encontraba con su hermana un chico le dijo algo inapropiado y empezó a pelearse con él. Lo que él tenía como algo extraño es que una vez que le había ganado la pelea, o sea, que ya lo había volteado y el otro se había dado por vencido, él seguía pegándole con tal fuerza como si el otro todavía estuviera parado. Este y otros episodios parecidos lo hacen concurrir a terapia. Tratamos de armar la situación y descomponerla de tal manera de ver cuáles son sus componentes, cuáles eran los disparadores del ataque de violencia. Su padre era policía, por lo que era habitual en su vida encontrarse con situaciones en las que tenía que dejar actuar a sus impulsos a la violencia. Sin embargo, una vez situados los componentes de toda la situación desencadenante pudimos controlar las reacciones concomitantes. |